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Por qué tu proyecto no aparece cuando alguien le pregunta a una IA.

Cada vez más gente pregunta a un asistente de inteligencia artificial antes que a un buscador. De dónde saca sus respuestas y qué puede hacer una entidad pequeña para que su proyecto salga en ellas.

5 min de lectura

Un cartel con la palabra Gredos sobre un muro de piedra, delante de una iglesia encalada.
Un cartel solo sirve a quien pasa por delante.

Qué pasa cuando alguien pregunta.

Una vecina que quiere montar un obrador pregunta en el móvil: «¿Qué ayudas hay para emprender en la comarca?». Una familia de la ciudad escribe: «Planes tranquilos para un fin de semana en la sierra, con niños». Hasta hace poco, esas preguntas iban a un buscador, que devolvía una lista de enlaces. Hoy muchas van a ChatGPT, a Gemini o a Copilot, y el propio Google responde con un resumen hecho con IA encima de los resultados.

El asistente no se inventa la respuesta, o no debería: resume lo que encuentra publicado y, cada vez más a menudo, enseña de dónde lo ha sacado. Si tu proyecto no está entre esas fuentes, para esa persona no existe. Da igual que sea bueno, que esté en marcha o que lo conozca todo el pueblo.

De dónde sale la respuesta.

Simplificando mucho, estos asistentes hacen lo mismo que haría una persona con prisa: buscan, leen unas pocas páginas y escriben un resumen. Por eso se quedan con lo que es fácil de leer y de citar:

  • páginas web con texto, no solo con imágenes;
  • información que coincide en varios sitios: la web de la entidad, la del ayuntamiento, la prensa comarcal;
  • fuentes que parecen fiables y están al día;
  • respuestas concretas a preguntas concretas: qué, dónde, cuándo, para quién y cuánto cuesta.

Lo que no cumple eso se queda fuera, aunque sea la fuente original.

Por qué los proyectos rurales se quedan fuera.

En casi todas las entidades con las que hablamos se repiten los mismos motivos:

  • Todo está en el cartel. Las fechas, el lugar y la inscripción solo aparecen en una imagen que se comparte por WhatsApp o en redes. Para muchos de estos sistemas, el texto de una imagen es casi invisible.
  • Lo importante está en un PDF. Las bases de una ayuda o el programa de unas jornadas van en un documento de treinta páginas, sin una página web que lo resuma.
  • Solo hay redes sociales. Lo que se publica en Facebook o Instagram apenas se ve desde fuera de esas aplicaciones y en unos días desaparece del muro.
  • El proyecto cambia de nombre. En la convocatoria se llama de una manera, en la nota de prensa de otra y en el cartel de una tercera. Para quien lo mira desde fuera son tres cosas distintas.
  • La información está desactualizada. La página del proyecto sigue anunciando la edición de hace dos años, y el asistente la repite tal cual.
  • La web está cerrada a los robots. Algunas plataformas y proveedores ofrecen bloquear los rastreadores de IA con un clic, y alguno lo propone por defecto. Bloquear los que entrenan modelos es una decisión legítima; bloquear también los que buscan para responder te deja fuera de esas respuestas.

Qué puedes hacer esta semana.

No hace falta presupuesto ni una web nueva. Hace falta orden:

  1. Una página por proyecto, con una dirección que no cambie aunque cambien las ediciones.
  2. Dos frases arriba del todo que digan qué es, para quién y dónde se hace. Quien solo lea eso ya sabrá lo esencial.
  3. Los datos prácticos escritos como texto: fechas, horario, lugar, requisitos, precio, cómo apuntarse y a quién llamar. El cartel puede ir debajo, pero no en su lugar.
  4. Un resumen en la web de cada PDF importante, con el enlace al documento completo.
  5. Siempre el mismo nombre, escrito igual en la web, en las notas de prensa y en las redes.
  6. Preguntas frecuentes con las palabras de la gente. No «Requisitos de elegibilidad», sino «¿Puedo pedir la ayuda si ya tengo la empresa abierta?».
  7. Enlaces desde fuera. Pide que la web del ayuntamiento, la del grupo de acción local o la noticia del periódico comarcal enlacen a tu página, no que solo la mencionen.
  8. Las fechas, al día. Cuando acabe una edición, cambia el anuncio por «La próxima será en primavera» en lugar de dejar el anterior.

Si tu entidad tiene un local o atiende al público, completa también su Perfil de Empresa en Google, con el horario, la dirección y el teléfono. Es una de las fuentes que más se consultan para preguntas del tipo «dónde» y «a qué hora».

Un ejemplo.

Así suele empezar la página de una actividad:

Antes: «¡Ya está aquí una nueva edición! Os esperamos a todos. Más información en el cartel.»

No dice qué es, ni dónde, ni cuándo. Así podría empezar:

Después: «Taller gratuito de poda de olivos para vecinos de la comarca. Sábado 14, de 10:00 a 13:00, en la finca de la cooperativa. Plazas limitadas: inscripción por teléfono hasta el jueves.»

La segunda versión la entiende una persona en cinco segundos, y un asistente también.

Si una persona no encuentra la respuesta en tu web en diez segundos, un asistente tampoco.

Cómo saber si apareces.

Haz esta prueba con dos o tres asistentes distintos. Pregunta por lo que resuelve tu proyecto, sin decir su nombre:

  • «¿Qué ayudas hay para [lo que ofreces] en [tu comarca]?»
  • «¿Qué se puede hacer en [tu pueblo] este fin de semana?»
  • «¿Quién organiza [tu actividad] en [tu provincia]?»

Apunta si sales, qué dicen de ti y qué fuentes citan. Repite la prueba un mes después de hacer los cambios. Es lo primero que hacemos en Semilla, y casi siempre deja muy claro por dónde empezar.

Más del cuaderno.

Un campo de cereal recién segado, con una paca de paja en medio y un cielo con nubes.

La nota de prensa no es el final del proyecto.

Se envía la nota, sale una noticia y el proyecto desaparece hasta el siguiente. Qué hacer en los días y los meses que vienen después para que lo conseguido se conozca, se recuerde y sirva para dar el siguiente paso.

Una charla al aire libre: el público, sentado en sillas en mitad del campo, escucha a una persona junto a una carpa.

Una actividad, cinco canales y ni un copiar y pegar.

El mismo texto pegado en WhatsApp, en Instagram, en el cartel y en la web no funciona bien en ninguno. Un ejemplo práctico para contar una actividad en cada canal sin multiplicar el trabajo.